domingo, 13 de marzo de 2016

Chifleria "El Ayabaquino"

La historia de Noé Jimenez:

Noé Jiménez, el dueño de esta chifleria, nació en un pueblito llamado Ollería, un pequeño caserío de la provincia de Ayabaca. Sin Embargo a los 13 años tuvo que irse de Ayabaca a Piura, y luego viajó hacia la ciudad de San Ignacio, en Cajamarca. Cuando estuvo allí logró abrir una pequeña tienda de arroz y café, gracias a sus parientes y amigos de Piura.

En sus tiempos libres trabajaba como un peón agrícola; y su meta era formar un capital y haci ir ampliando la compra de café y arroz.. Pero en el año 1990 hubo una crisis económica en todo el Perú, y el nuevo gobierno puso medidas de ajuste que fue conocida como "paquetazo económico". Esto para los comerciantes fue un duro golpe e hizo que Noé se quede sin capital, dejándolo con solo con dos sacos de café y dos sacos de arroz. Pero el no se rindió, reunió todas las fortalezas para seguir adelante, y de comerciante pasó a ser empresario productor.

En 1993 regresó a Piura e inició ventas de refrescos de forma ambulatoria, pero pasando el tiempo implementó un triciclo con todo lo necesario para la preparación de todo tipos de jugos. Pero esto tenía desventajas, porque los policías municipales y los empleados del mercado lo sacaban por ser vendedor informal, asi que pensó poner un puesto dentro del mercado, y como había ahorrado pudo realizar ese sueño.

Su especialización con los chifles:

Con las ganas que tenía de avanzar, en 1999 empezó a producir chifles. Y resultó todo un éxito, la gente empezó a comprarle sus chifles para venderlos en bodegas, incluso algunas madres le compraban para la lonchera de sus hijos.

Como tenía muchos clientes, amplió los mostradores de ventas y se dedicó únicamente con la venta de chifles. Al principio los chifles se vendían a S/.12 el kilo, pero para poder ganarle a la competencia, bajó el precio a S/.8 , y en el mercado eso es una buena estrategia y mejor si dan, como dicen en el Perú, una "yapa". Gracias a esta estrategia, Noé se volvió conocido y sus ventas lograron aumentar regularmente.

Con el tiempo Noé tuvo que formalizar su negocio, principalmente por los intermediarios de compra que le exigían boletas de venta. Y fué en ese momento que tuvo que pensar en un nombre, y ahi fue donde se acordó en sus paisanos que acostumbraban a compras sus chifles, la decidió llamar "Chifle Ayabaquino".

Una nueva diversificación:

Como empresario que es, el sueño actual de Noé es poder exportar chifles, actualmente lo hace, pero en cantidades mínimas, Ademas de poder exportar, poder modernizar la tienda con maquinaria de punta y así aumentar sostenidamente la produción.


Premios:

- En el 2003 la chifleria "El Ayabaquino"fué galardonada con el "Premio Doral", otorgado por Radio Doral de Tumbes

- En mayo del 2004 ganó el "Premio a la Calidad" en la ciudad de Zurich, Suiza

- En el año 2004 recibió la mención de "Empresas Peruana del Año", otorgada por la Asociación Civil Empresa Peruana del Año